Qué dicen mis clientes

Las sesiones del método Grinberg me han ayudado a reconocer la conexión entre alma y cuerpo. Son increíbles los cambios que tienen lugar en mí cuando relajo tensiones que probablemente había mantenido por décadas.

Michael, Pretoria

Con Anna he conocido la fuerza de mi voluntad. En sesiones con ella y sintiéndome acompañada por su empatía y su determinación, me he atrevido a sentir mis emociones “desagradables” como la rabia y el miedo. He aprendido a apreciar la energía que contienen estas emociones. Después de un tiempo aprendí a usarlas de una forma nueva. Encontré el coraje para mantener mi propia voluntad y me di cuenta de que eso no significa ser dura o fría con la gente- al contrario. Y además, desde que tomé sesiones con Anna estoy mucho menos enferma!

Antonia, Berlin

Anna es una genio! Las sesiones no siempre fueron agradables, a veces incluso dolorosas, pero siempre me ayudaron. He aprendido un montón sobre mi misma.

Kati, Berlin

Anna y el método Grinberg me han ayudado a ser yo misma. He recuperado una parte de mi serenidad infantil, mi alegría vital y mi autoestima, que parecía haber perdido tras varios incidentes (fractura de hueso, separación, abuso). En las sesiones con Anna aprendí a integrar no sólo las consequencias físicas de la fractura de hueso, sino también la tristeza que sentí desde entonces, y cuando logré aceptar que esas sensaciones son parte de mi- desaparecieron!

Eva, Berlin

El método Grinberg me ha ayudado a enfrentar conflictos y otros temas de una manera nueva. El trabajo con Anna fue un proceso valioso para mí que me ha apoyado en implementar esos cambios en mi vida.

Stephan, Berlin

Tenía cosquilleos en la piel de mi cara. Fui a médicos, me confirmaron que todo estaba bien. Entonces fui a tomar sesiones del método Grinberg con Anna Schmutte. Me observó los pies y me hizo notar la rigidez de mi mirada. No hablamos mucho, me tocó, fue doloroso, respiré. En las próximas sesiones Anna me hizo preguntarme muchas cosas muy concretas. Fue mi compás. Me hizo notar la tensión en mi cuerpo y me enseñó a reconocer el esfuerzo que hago cuando me protejo. Ahora puedo comunicar con mi cuerpo. La vida puede ser ligera. Los retos siguen, pero ahora sé en quién puedo confiar: en mi cuerpo.

Katrin, Berlin

Fui víctima de violencia sexual en mi infancia y adolescencia y el contacto físico con otras personas y ser tocado con empatía desde siempre me han dado miedo y sentimientos de culpa. Además de terapias de conducta y diversos trabajos de trauma, que me hicieron muy bien, el trabajo con Anna me ayudó mucho a recuperar un aceso a mi cuerpo, mi sexualidad y mis sentimientos.

Björn, Berlin

© 2013-2020 Anna Schmutte